jueves, 11 de febrero de 2016

Bienvenido al mundo de la auto-esclavitud y la erradicación de la amistad



El concepto de la amistad esta devaluado. Cada día existen menos amigos verdaderos y mas por conveniencia o situación. Los amigos de nuestros padres, esos si eran realmente amigos. En las buenas y las malas.


Hoy en día el amigo es lo coyuntural y la pareja, en esta oleada de feminismo mal entendido, es lo establecido. Como si ambas cosas fueran repelentes una de la otra. Es una extraña forma conservadora y dominante de forjar prioridades. El ser humano de hoy, con todo y su tecnología y su capacidad de recortar distancia, abarca menos y es más pequeño.

Amigos por conveniencia. Los amigos son amigos cuando los dejan sus parejas, cuando se divorcian, cuando necesitan "el empuje". Es una estructura egoísta del ser. Se habla mucho de izquierdas y colectivismo pero hasta el más comunero, es personalmente, más cerrado, egolatra y poco solidario.

¿Quieres montar un negocio, tener una banda o hacer un proyecto con tu amigo? Hazlo cuando se este divorciando. Y auto-prescribete en la cabeza que eso solo será en medio de la crisis. No eres tu el que se aprovecha, es el que se aprovecha de ti emocionalmente. El compromiso entre personas se extinguió.

Estos tiempos modernos son los más tristes quizás de toda la historia emocional del ser humano. Apartado, dominado, esclavizado por una maldita felicidad, una dominación llamada amor. Todo lo que se respira es confianza. Pasamos la barrera del respeto personal y la sustituimos por una necedad. Un engaño generalizado.

Ya no hay proyectos en conjunto, ya no hay grupo, ya no hay empresa en sus términos más esenciales. La relación marital es el nuevo Estado opresor, el gobierno más potenciado. Y muchos hombres y mujeres desconfiados han lanzado su versión más maquiavelista de la esclavitud mental.


Ser libre parece malo en el mundo libre. Ser leal solo a lo que te censura. La libertad pasa de moda, o es un modismo, más bien. La presión del ser es más sutil, inteligente. Podemos caminar por donde queramos y aún así somos controlados. Este mundo permite que alguien de 40 kilos pueda ejercer sobre ti un poder inmenso.


Y eso esta mal. La conveniencia en la amistad es un germen de los nuevos tiempos "progresistas". Lo es también la perdida de la libertad, del individuo, un individuo que es cada vez más individualista en los términos equivocados.


Solo escribo lo que observo. bienvenido al mundo de la auto-esclavitud.




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