Lo obvio es que tiramos a la basura una década de mejoría futbolista. Otra vez somos los "Frozen" de Sudamérica. Pero la verdad es mucho más contundente y esto es solo una muestra televisada de nuestro karma nacional: somos una sociedad de perdedores.
Perdedores, no solo por la suma constante de resultados adversos, sino porque las cosas no están bien hechas y esta es la edificación del naufragio. En el país y en la selección de fútbol (masculina), las razones parecen ser obviamente las mismas. Nos rendimos ante nuestra enorme imprecisión, falta de criterio y descomunal cansancio.
Dirigentes, cuerpo técnico y jugadores.... políticos, comerciantes y ciudadanos. La verdad me da lo mismo. Es la misma metástasis del mismo maldito cáncer. Ver a Vizcarrondo defender es más o menos igual que ver a Maduro declarar. La falta de pericia es abismal, más en momentos tan críticos y exigentes.
El ya casi ex técnico de nuestra selección, “Chita” San Vicente, expresó ante los medios que hoy no salimos a jugar con el distintivo uniforme de local color vinotinto, debido a que no “habían camisas listas para eso”. Entre tanto, hasta hace pocos días nos enterábamos que el antiguo Presidente de la Federación Venezolana de Fútbol había pagado la elevada suma de 7 millones de dólares, para conseguir su fianza en EEUU por casos de corrupción. El mismo podrá tomar casa por cárcel, en un lujoso domicilio ubicado en el país norteamericano.
El regalo nacional, un corrupto vivirá encerrado entre barrotes de cristal, gozando de una vida mucho más digna de la que tú y yo jamás podremos imaginar. Se posa ante nuestros incrédulos ojos la soberanía de la que tanto hablan. Que los criminales poderosos tienen derecho a vivir bien y que nosotros no podemos darnos siquiera el lujo de ver el clásico uniforme vinotinto. El resumen de nuestra cotidianidad.
Me pregunto hasta cuando seguiremos aguantando la suma de derrotas nacionales. El que regaló el balón para el segundo gol de hoy, fue nada más y nada menos que el segundo capitán de la selección, Luis Manuel Seijas. Tamaña responsabilidad, compromiso y experiencia. Y los que echaron a la borda una enorme riqueza petrolera son los mismos que hoy nos continúan “capitaneando”.
Pero bueno quizás yo sea considerado un “imperialista” por querer que mi selección sea dirigida por un técnico extranjero. En todo caso, el problema es claro: errores, falta de criterio y cansancio. ¿Sera que no estamos preparados aún para el fútbol y la democracia? La respuesta se cae de obvia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario