Caracas. Ahorita venia de hacer una pequeña compra en la panadería. Compre poco por que ando ahorrando. Un paquete de galletas para mi hijo y dos tortas de pan. En eso, siento a una pequeña personita que se aproxima a gran velocidad hacia mi.
Yo trato de ubicarlo mirando de "reojo". Por lo general, siempre camino muy rápido como forma de precaución. El pequeño vio que no podría pasarme, por lo que decidió manifestarse con una aguda voz : "señor, me podría regalar un pedacito".
Enseguida me voltee.Inmediatamente le reconocí, de mis últimos recorridos a pie por Montalbàn. Un niño moreno y muy chiquito, aunque sin duda ya formando algunos rasgos amenazadores y de asecho.
Le he dicho rápidamente "Claro, toma esta torta de pan" "Pero ten cuidado, pórtate bien, no andes por allí" "Y si alguien te dice que hagas cosas malas trata de no escucharle".
Se me quedo mirando como si yo fuera un extraterrestre. Se fue con su torta, evidentemente hacia Mision Vivienda. El lugar donde le han regalado una segunda oportunidad a personas que nos quita la oportunidad de vivir en decencia al resto de nosotros y a sus propios hijos.
Mucha gente que vive alli ni siquiera vela por sus hijos. Los dejan en las calles, no están estudiando y se convierte pronto en lacras sociales. No fuimos los clase media, ni tampoco fueron los privilegiados los que les quitamos nada. Van 17 años de gobierno, regalos de vivienda y nada nuevo ocurre.
Por donde vivo esto es normal. Los niñitos desvalidos vienen y van. Es mentira que los civiles de clase media le hemos hecho daño a los pobres. Antes, cuando no gobernaban los socialistas ellos le hacían creer a la gente que las élites le quitaban al pobre lo que le pertenecia. Van no se que cuantos meses de la siembra esa que tanto hablan en el Twitter y veo lo mismo: resentimiento, abandono. Viven en apartamentos regalados y muchos no hacen nada por sus vidas.
Peor aun, dañan la calidad de vida de terceros y de propios... ¿Esto era la revolución?










